martes, 21 de octubre de 2014

Solo tú - Con Gregory Gimón.

Aquí me tienes, fijando mis ojos en los tuyos, mirando el interior de tu alma, estás asustada, pero te he demostrado que puedes confiar en mí.
Cada cabello en tu piel se ha erizado, tus pupilas se han dilatado y tu mejor sonrisa se ha dibujado, sientes ahora lo mismo que yo, ya lo sabes, ya lo sé, te conozco mejor que tu dios.
Sé que te han echo mucho daño, y sé que te aterra la idea de hacerme daño a mí, pero no tengo miedo, la vida le sonríe a los valientes.
Yo creo en ti, creo en todo lo que significas.
Para sufrir nacimos y si es sobre elegir, te elijo a ti y todo eso valdrá la pena si a pesar de todo puedo sentir que estoy a tu lado, me gustas mucho y en serio no logro saber por qué.
He buscado en cada centímetro de tu cuerpo una explicación y una razón de por qué me siento desvanecer cada vez que te veo, pero al llegar a tus labios caigo en un trance, me siento flotando en el espacio, me siento libre en la cárcel de tus besos.
Irónico es sentir que desaparezco cada vez que encuentro tu sonrisa.
Solo quiero quererte y quiero que dejes que te quiera, sin importar lo que pueda suceder, te lo he dicho ya, no quiero que me cuentes nuestra historia, quiero empezar a vivirla.
Quiero sentirlo yo, quiero sentirme bien junto a ti y aunque sabemos que no será para siempre, mientras seamos "tú y yo" no me va a importar nada más.
Sólo tú.
Autoría compartida: Gregory Gimón & Javier Barreto.

lunes, 20 de octubre de 2014

"Contigo" — Con Rafael Ciorciari.

  Le doy gracias a mi hermano, Antonio Rafael Moreno Ciorciari por haberme brindado un poco de su talento, lo cual nos permitió llevar a cabo la redacción de lo siguiente a leer. Esperamos sea de su agrado. 

 Lo extrañaba de una manera sobrenatural... Me hacía demasiada falta, no podía contenerme ya... Le odiaba de igual manera, por muchas cosas claro esta, el mismo número de cosas que me hicieron odiarle era equivalente a mucho menos de la mitad por las que le amaba... Lo curioso de extrañar es que hechar de menos no es necesitar, pero si es anhelar, anhelaba y quería tan solo un par de segundos con el, segundos de esos que se hacen eternos. Segundos que nunca corren, ni caminan... Segundos bajo cero, segundos congelados más nunca fríos. A veces queremos que el pasado sea nuestro presente, y nuestro futuro. Pero querer no es poder.

 Camine hacia donde se encontraba el, apretando los puños con fuerza. La impotencia era absolutamente enorme, mucho más de lo que debía ser. Me sentía impotente ante todo, capaz solo de llorarle y gritarle cuanto le estaba extrañando...

— Vamos, mírame, tus acciones me han vuelto más débil con el tiempo, tu ignorancia me ha perjudicado y tu sigues sin contestar a mi llamado. ¿Crees que esto es justo? — grité secando mis lágrimas con un pañuelo sucio que saqué de mi bolsillo —. ¿Crees que yo debo estar pasando por esto? Eres un maldito ignorante, no sabes cuánto daño me has hecho y aún no das de tu parte. ¿Te gusta verme devastado, no? Creí que seríamos mejores amigos por siempre, que me cuidarías sin siquiera dudarlo un poco, y ahora puedes ver, tu estupidez nos ha separado, tu arrogancia y tu orgullo. La barrera que nos separa es invisible pero se siente, y puedo manipularla con las manos si así lo quisiera, para poder estar nuevamente contigo, para protegerte, pero no puedo, esta vez no daré más de mí... Ahora, ¡Contestame! Dime que estoy errado, dime que soy un niño que no sabe nada, dime que mis padres deben llevarme a un psicólogo. Vamos, ¡Dímelo! Tu silencio me destruye más que tus acusaciones. ¿Qué quieres de mí? ¿Quieres que me vaya contigo? Ya nada es igual, la pérdida de tu confianza se ha vuelto más aterradora que la misma muerte.

— Te estoy mirando... Perdóname, se que gracias a mis acciones crees en lo contrario de lo que significas para mi, maldito tiempo, maldita ignorancia la mía... Si lo contesto, ¿sabes? Es solo que... Mi voz es demasiado baja y no puedes oírla siquiera... Nadie merece pasar por lo que pasas, y menos sin alguna razón, motivo o bajo alguna circunstancia... ¡SE CUANTO DAÑO TE HE HECHO! — le oí responderme —. No me gusta verte así, sabes muy bien que no... Te cuido, te cuido con ignorancia, pero te cuido igual... Y digo ignorancia porque, maldita sea, tratando de evitar que alguien te lastime, te lastimo yo. Somos mejor amigos, tu lo sabes muy bien y no tienes que dudarlo... No es arrogancia, ni mucho menos orgullo, es solo una maldita capa de soberbia que me envuelve... — dejé correr un par de lágrimas por ambas mejillas mientras le oía hablarme —. Puedo sentir esa maldita barrera, te lo juro, pero se bien que podemos quitarla... ¡ESTAS ERRADO Y EQUIVOCADO! No eres un niño, y lo sabes todo... No te pediré más de lo que ya me has ofrecido, has dado mucho, y lo sé... Tarde me fijé... Yo confío en ti, pero tu mente... Ella te hace malas pasadas, crees en cosas que no son ciertas.

— Claro, ahora yo tengo que perdonarte como siempre, tengo que bañarte y tapar las evidencias para que no te metas en problemas, cierto? ¿Eso quieres? ¿Que sea tu marioneta? Pues no lo seré. Pero no seré igual a ti, porque sabes cuánto aprecio te tengo y no quiero que me veas del mismo modo en que acabaste, nunca seré como tú, seré mejor. — respondí golpeando el suelo con fuerza y limpiando las lágrimas que se escurrían en mi barbilla —. He intentado destruir la barrera que nos separa, pero siempre hay alguien que me detiene justo cuando la sangre recorre mis muñecas, tal vez seas tú, aún no lo sé. Mi mente solo me dice lo que está bien y lo que es mejor para ti, pero me olvidé de preocuparme por mí, y ya es tarde, mi mente se ha dejado guiar por mi instinto de protección hacia ti, pero sé que te fallé. Te perdono por lo que me has hecho, siempre te perdonaré, pero no lo haré por lo que te hiciste a ti mismo.

 — No te pido perdón por lo que te he hecho, sino por lo que te hice sentir... Para bien o para mal, nunca fue mi intención. ¿Crees que me importa meterme en problemas? ¡NO! De ser así no estaría hablándolo antes contigo, solo tu crees eso... No necesito ninguna marioneta, ni un juguete, ni algo que manipular... Sabes que te aprecio incluso más de lo que debería, tu lo sabes muy bien... — le oí decir muy seguro —. Si se puede destruir, no existe nada, absolutamente nada en el mundo que no sea destruible, todo se construye y todo se destruye, a veces incluso de la misma manera... Odio admitir que he sido un engreído egocentrista, pero es algo que no puedo cambiar de mi, es mi esencia, mi pureza... Así soy y así seré. No me has fallado, has sido el escudo más sólido y la espada más afilada... Fui yo quién falló...

— Maldita la hora en que decidí dejarte solo por un instante, y ahora mira lo que te has hecho, es inevitable culparme. ¿Quieres que me vaya contigo? Dime, ¿Eso quieres? Estás muerto maldita sea, estás muerto pero sigues vivo. ¿Estoy hablando contigo? Tal vez ya estoy loco. ¿Qué quieres de mí? La barrera se generó desde el momento en que me dejaste de escuchar, desde que te hiciste daño, tú generaste esto y tu debes acabarlo. Si no tengo la fuerza suficiente, ¡Acabaré como tú! — desgarré mi garganta gritando frente a la tumba de mi hermano—. No soy nada, simplemente para mí estoy muerto por dentro... 

Vamos, ¡CONTESTAME! — grité sintiendo como algo dentro de mi se quebraba —. Tu silencio me matará si sigo esperando, tal vez ese sea tu plan para que estemos juntos otra vez. Moriré de desesperación y estaremos juntos, pero no soy como tú, seré fuerte por ti.

— Nunca me dejaste solo, siempre estuviste conmigo, no te culpes por nada... No te culpes, no lo hagas por favor... Nunca he dejado de escucharte, te oigo y tu también me oyes a mi. Eres mucho más fuerte que esto, y si no lo eres debes serlo, debes ser fuerte, porque no quiero que vengas conmigo, te quiero allá, viviendo por ti y por mi. — pude imaginar en este punto, el como mi hermano me sonreía aunque no lo veía —. No estoy muerto, yo estoy contigo, siempre buscamos una aventura hermano... Y la mejor aventura es vivir, vive por los dos, nuestra mejor aventura.


— No puedo vivir, recuerda que mi único motivo de vivir era el verte feliz, y se que ya no eres feliz, que ya nunca podré verte sonreír aunque te sienta hacerlo. Pero lo intentaré, lo haré por los dos, por nuestra unión — dije con un nudo en la garganta, dejando mostrar una cicatriz en la palma de mi mano —. ¿Mejores amigos por siempre?

— Lo soy... Soy feliz sabiendo que tu lo serás... — sentí un ligero escalofrío recorrer mi brazo entero, empezando en la palma de mi mano y deteniéndose encima de mi hombro —. ¡MEJORES AMIGOS POR SIEMPRE!


 Pude sentir su tacto, el mismo calor con el que me protegía antes, lo que me hizo sentir seguro. Mi felicidad estaría con él, y al hacerlo también la de él formaría parte de la mía. Me levanté con las piernas temblorosas y por primera vez ya no miraba al suelo, esta vez miré al cielo, esperando un último grito exigiendo la libertad de mi culpa y mi resentimiento. Él ahora estaba conmigo, siempre lo estuvo y no lo supe, y protegerlo fue parte de las reacciones de mi corazón. Más que hermanos eramos amigos... Con el tiempo se había unido a mí, el ahora formaba parte de mí.

 — Contigo hasta el final hermano — dije cerrando mis ojos y sonriendo.

domingo, 19 de octubre de 2014

"Para siempre" - Con Alexandra Bottini


 Gracias a mi cuñada, Alexandra Cecilia Bottini Regardiz, por permitirnos disfrutar de un poco de su talento. Esperamos les guste lo que leerán a continuación.

 Dicen que para amar no hacen falta razones, ni motivos siquiera... Dicen, que para amar solo se necesita alguien que te haga sentir diferente, porque amar es hacer la diferencia en lo corriente, en lo monótono y en lo repetitivo, yo digo que amar es rellenar tu propio vacío aún cuando nadie llene el tuyo. Amar es dejar de lado la avaricia, el orgullo y la soberbia, amar es no tener conocimiento alguno sobre las matemáticas, pero aun así, enseñarle a alguien que puede contar contigo. Lo curioso del amor, es que amamos cuando menos lo esperamos, cuando no queremos, cuando lo evitamos pero nunca amamos cuando lo deseamos, yo creo que el amor es de rebeldes, y que la rebeldía siempre se hace por amor, por amor al deporte, a la música, a la literatura, a esa persona que te cambia, de eso se trata. No existe absolutamente nada que le lleve la contraria al amor, o mejor dicho, no hay nada a lo que el amor le siga el juego porque el hace el suyo propio. Admiro la valentía de millones que aman en secreto a quién merece que le ame, pero no se atreven a decirle por miedo al rechazo, y digo que admiro su valentía porque solo quien siente miedo y es cobarde, puede conocer lo que es ser valiente de verdad. Considero que no hay nada más perfecto que amar a tu mejor amiga y que tu mejor amiga te ame a ti. Aún así, existen limites entre una cosa y otra, a veces aprendes a amar a tu mejor amiga mucho más de lo que debes e incluso ella aprende a amarte como alguien más y no como su mejor amigo. Pero al diablo los limites, el amor es infinito y nada lo detiene. Si amas a alguien ve y declarate... Solo hazlo, no esperes un momento perfecto. Ve tu, y hazlo perfecto.


 Mientras ella admiraba el delicado y fino paisaje del atardecer, acostada en su jardín. El la buscaba como loco, contento y emocionado, dispuesto a hacerle una confesión que cambiaría sus vidas para siempre.


– Con que aquí estabas... – dijo el, sentándose a un lado de ella –. Necesito contarte algo, o mejor dicho, hablarte de alguien... Estoy enamorado, creo que al fin he encontrado el verdadero significado de la palabra "perfección" y más que una palabra, es una persona, una chica.
– Pues... Se nota que estás muy enamorado, por lo que veo – dijo ella bufando, e inclinándose hacia el, de manera que ambos quedaron sentados uno en frente del otro –. Pues, estamos iguales, he conocido un chico, no sé si me enamore, no sé si lo quiero, simplemente es alguien perfecto, cuando estoy con él me siento la chica mas feliz del universo.
– Te entiendo, ¿sabes? Me sorprende mucho la capacidad que tiene ella para hacerme sonreír, es demasiado perfecta, cuando estoy con ella me olvido absolutamente de todo, de todo menos de ella. Tenemos muchas cosas en común, es como mi reflejo pero en versión femenina, es que... Si la vieras, sus ojos son como un cielo limpio y sin nubes, tan azules... Su mirada es tan profunda, que te juro que sientes como te ahogas en un inmenso océano... Sus mejillas, son como pétalos de rosas, tan delicadas, suaves y finas... Su cabello, es como veneno en el aire, si te atreves a olerlo, te perderás para siempre... Su nariz, tan perfecta y respingona, es tan adorable como el ronroneo de un gatito... Ansío conocer la delicadeza de sus labios – dijo el, sonriéndole como tonto.
– Oye, por lo que me dices de esa chica, suena interesante, si estuvieras al frente de ella se te notaria muy rápido que estas loco por ella, allá ella que no se da cuenta – dijo ella tras un leve suspiro –. Bueno, mi chico... Mi chico es tan... Sinceramente no se como explicarte, tiene unas mejillas hermosas, una sonrisa que al mirarla te perderías, unos ojos de ternura, sus manos son muy suaves, su voz es muy... No sé como explicar, pero cada vez que ese chico habla, no puedo dejar de mirar esos labios.
– Yo creo que no es su voz, ni son las palabras las que roban tu atención, sino sus labios, se nota que te tiene perdidamente enamorada – dijo el, mostrándose algo serio –. Que tonto es tu chico, un típico tonto con suerte, si yo fuera el me daría cuenta de eso, porque por lo que me dices, se que le hablas más con tu lenguaje corporal que con tu idioma, ¿algún día lo conoceré?
– Oye... No es un tonto, no – dijo ella, dándole un golpe ligero en el pecho a el –. Es sólo que no le he dado a demostrar lo que siento por él, somos muy buenos amigos, él piensa que estoy locamente enamorada de otra persona, no sé si algún día me animare a decirlo. Tu lo conoces, lo conoces muy bien, solo que... Por ahora no puedo decirte de quien hablo, a ver ¿Y tu chica?, ¿La conozco?
– Yo creo que si es un tonto – dijo el, tomando la mano de ella y apretándola suavemente –. Bueno, deberías dárselo a entender, porque el tiempo es muy valioso como para perderlo dejándolo correr al vacío. ¿Así que son buenos amigos el y tu? ¡Bah! No creo que lo sean tanto como tu y yo, ¿hace cuanto te conozco? Y no es que sean celos, solo que, no lo sé, no creo que te conozca como yo a ti, es un tonto con suerte, solo eso... Mi chica, mi chica es la mejor, y si, la conoces... La conoces incluso mejor que yo...
– Muchas veces he querido decircelo, una vez se lo insinúe pero en forma de chiste, solo que el no captó – dijo ella, sonriendo tímidamente y dejando que el, entrelazara sus dedos con los de ella –. En realidad si me conoce mucho, me conoce tanto como me conoces tu... Y no es un tonto, es una maravilla... ¿La conozco mejor que tu? Oye, eso si que me deja muy pensativa, ¿puedo saber quien es?
– Bueno, soy de los que piensan que jugando se dicen grandes verdades... ¿Tanto como yo? Eso es un gran problema, nadie puede conocerte más que yo – dijo el, en tono arrogante y engreído –. ¿Sabe acaso que tipo de cosas te gustan? ¿Tu película favorita por ejemplo? ¿Sabe acaso que amas que te den la comida en la boca y te la limpien con besos? ¿Sabe acaso que te gustan que metan las manos en los bolsillos de tu pantalón mientras te abrazan? ¿Sabe acaso que cuando le tomas la mano a alguien es porque quieres que te abracen? ¿Sabe siquiera que cuando sonríes es por interés a algo? Interés a que se fijen que estas interesada en el... ¿No?... El no sabe nada de eso, estoy seguro... ¿Así que es una maravilla? Pues supongo... Si, la conoces mejor que yo, si puedes... ¿Pero quieres saber?
– ¿Así que piensas eso? Bueno, no se nota... Si, sabe TODO, sabe eso e incluso mucho más, no estés tan seguro, porque estás equivocado, si es una maravilla, no creo en los "Para siempre" pero con el es diferente, con el si quiero un para siempre. Si, quiero saberlo, necesito saber quien es esa chica y conocer, si es mejor dejar ir o luchar – dijo ella, soltando la mano de el y girando su cara en otra dirección.
– ¿Un para siempre con el? Vaya, pues les deseo lo mejor... Mira, tal vez ya no valga la pena, tan solo tal vez te de igual, pero esta bien... Mi chica, no es otra sino esa amiga que estuvo conmigo en las buenas y en las malas, mi chica no es otra si no esa princesa que siempre soñé con rescatar de la torre , mi chica no es otra si no esa cuentista que siempre narró mis más fantásticas historias, mis chica es la definición mas pura y clara de la palabra "amor". Ella me ha enseñado que los "Para siempre" son más que solo dos palabras, los "Para siempre" son promesas, y las promesas siempre se deben cumplir, SIEMPRE. Ojala tu chico se de cuenta de ti, y ojala que no te pierda, así como te estoy perdiendo yo... – dijo el, obligando a ella a girar su mirada sorprendida hacia el, quien luego coloco sus manos en su cuello y se acerco a su rostro lo más que pudo –. Porque tú eres mi chica, estoy enamorado de ti, sería total y absolutamente ilógico pensar que llevo la cuenta de los días, porque el tiempo es lo que menos me importa cuando estoy contigo, sería poco cuerdo pensar que lo tengo todo, porque no te tengo a ti, y tú lo eres todo...
 – Si, un "Para siempre" con ese chico, ese chico tiene mucho tiempo conociéndome tanto como tu, sabe cada una de mis cosas y sabe como calmar mis malcriadeces... ¿Y sabes por que?, porque ese chico eres tú – dijo ella, dejando que una lágrima alegre se deslizara por su mejilla derecha y terminara justo en su sonrisa –. Es increíble que la descripción de mi chico no se te haya hecho conocida, es increíble que aún cuando te dije que ese chico me conocía a la perfección, sabiendo qué solo tú me conoces tanto, no te diste cuenta que eras tú miso. ¿En verdad esa chica soy yo? Como fui tan tonta para no darme cuenta, ¿En serio? No tenía la más mínima idea de que esa chica era yo, te lo juro.
– No sé si besarte o burlarme de nosotros por ser tan tontos – dijo el, sonriendo y situando sus labios justo entre los de ella.
 – Burlate de nosotros dándome un beso que me haga sentir cuanto nos amamos – dijo ella, cerrando sus ojos y clavando sus uñas en la espalda de el.


El, ni siquiera gruñó de dolor, solo cerró sus ojos y la besó con tanta fuerza y delicadeza, que se les concedió a ambos en ese momento el don de la autoridad sobre el tiempo. El tiempo se detuvo solo para que ellos disfrutaran su momento, amaron su “Para siempre” con tanta intensidad que nada pudo enfriarlo, nunca, ni jamás.